miércoles, 18 de mayo de 2011

Hipótesis sobre origen del nombre de Armería*


Publicado en Diario de Colima
30 de enero de 2005

Miguel CHÁVEZ MICHEL*

Con profundo respeto para quienes han escrito sobre este apasionante tema -que no son pocos- y con el sano propósito de contribuir con mis modestas investigaciones en el esclarecimiento exacto sobre el origen del nombre de nuestro pueblo, en esta colaboración, me permito examinar algunas de las hipótesis expuestas por voluntariosos autores, a quienes debemos, entre otras aportaciones, el rescate y preservación de muchos datos, que hoy, son fuente de consulta obligada para escribir nuestra historia local.

Cómo preámbulo a mi análisis, permítaseme, aclarar -primero- lo que significa el vocablo Armería. En efecto, desde el punto de vista etimológico, la palabra “Armería” se deriva del latín “armarium”, que expresa: "…lugar o sitio en que se guardan armas…". Más, si le agregamos la terminación conexiva “ia” que “…connota oficio, práctica o actividad…”, la expresión Armería significa: "...lugar o sitio especializado en la venta, almacén o fabricación de armas..."; luego entonces, el nombre de nuestro pueblo, nada tiene que ver con la connotación etimológica de la palabra Armería.

Por tratarse de una de las hipótesis que más transcriben no pocos autores, me referiré, en primer término, a la expuesta por mi caballeroso amigo Profr. Juan Oseguera Velázquez, quien en su "Directorio del Estado de Colima”, sostiene que "...que el nombre de Armería, tiene su origen en el hecho de que, en tiempos de la colonia, existía allí un destacamento de guardias virreinales que daban garantías a las conductas y viajeros que transitaban el Camino Real…” Y que, a este destacamento por "tradición popular" -inicialmente- se le conoció como "La Estancia de las Armas" y que años más tarde "por costumbre", se le denominó: "Estancia de la Armería", de donde, afirma, tomó su nombre lo que fue la "Hacienda de Armería", antecedente inmediato del "Pueblo de Armería".

Sobre este particular, está demostrado en serios estudios, de bien documentados investigadores, que la “…Nueva España nunca contó con un ejército regular…[1] Hubo sin embargo, diferentes tipos de milicias, por lo general poco numerosas y no permanentes, salvo excepciones, como la muy tardía Compañía de Lanceros de Veracruz, creada en el siglo XVIII. Esta aparente paradoja –en una tierra de guerras y guerreros- se explica, primero, como práctica heredada de los ejércitos de la conquista, que no estuvieron nunca formados por soldados profesionales, sino por aventureros dispuestos a arriesgar sus bienes, armas, caballos y vidas, a cambio de botín. Pero sobre todo, el que no se tratara de crear, y de hecho se evitara la formación de un ejército regular en la Nueva España se debió al temor de la Corona de que se convirtiera en el núcleo de la rebelión. Fue hasta la época de los Borbones, en la segunda mitad del siglo XVIII, cuando se realizaron los primeros intentos serios en el sentido de dar forma a un ejército regular”.

Continuando con esta vertiente de milicias y supuestas guardias Virreinales o de la Corona, Juan Carlos Reyes, nos demuestra en su acuciosa investigación que en Colima “…debido a la constante amenaza que representaban los piratas…” hasta el “…Siglo XVIII se organizaron compañías de “pardos” –mulatos-, bajo el mando de españoles…” hasta llegar a “…seis compañías de milicias: una de mestizos en el pueblo de San Francisco de Almoloyan, cuatro de pardos en Colima y una en la congregación de Tecalitlán…” (Concluye la cita), como puede observarse, no se hace ninguna mención a compañía o grupo de milicias en la entonces “Estancia de la Armería”, lo que nos invita -a concluir-, que está hipótesis, definitivamente debe desecharse.

En esta misma línea, los autores de la “Enciclopedia de los Municipios de México”, editada en 1999 por el Centro Nacional de Desarrollo Municipal, concuerdan con otros escritores, en el sentido que existen varias explicaciones sobre el origen del nombre de Armería, insistiendo, que “...que ahí se "Armaban barcos", otra que existía una hacienda denominada con ese nombre; También se sabe que en los tiempos de la colonia existía en ese lugar un destacamento de guardias virreinales que daban garantías a las "conductas" y viajeros que transitaban por el camino real de Colima; posteriormente una hacienda fue el punto de partida del núcleo de población...”

Ahora bien, utilizando la técnica de separar las ideas principales, mis reflexiones, procuraré explicarlas a través dos vías:

Primera. Se afirma, que “...ahí se "Armaban barcos"...” Sobre improbable aseveración, desde mí muy particular percepción y por falta de evidencias históricas esta hipótesis también debe rechazarse ya que en Armería “nunca se armaron barcos”, lo que quiere decir, que ésta es una generosa imprecisión. Ha mayor abundamiento, desde el punto de vista lingüístico un lugar donde se “arman barcos” recibe el nombre de “astilleros”, luego entonces, esta aseveración nada tiene que ver el vocablo de “Armería”, como líneas arriba quedó anotado.

Segunda. Armonizando con la mayoría de los autores, también, erróneamente se consigna  “...que en los tiempos de la colonia existía en ese lugar un destacamento de guardias virreinales que daban garantías a las "conductas" y viajeros que transitaban por el camino real de Colima...”. Sobre este particular, ratifico que en la “…Nueva España nunca contó con un ejército regular…, luego entonces, las supuestas “guardias virreinales” solo se localizan en ficciones, cuentos y fantasías, que nada tienen que ver con el origen de mi pueblo y menos aún con su toponimia.

En efecto, no hay documentos históricos o vestigios que comprueben fehacientemente que en Armería haya existido el trillado “destacamento de guardias virreinales”. Lo que sí está comprobado, es el hecho, que en la segunda mitad del siglo XVIII se formaron en la provincia de Colima  “…seis compañías de milicias: una de mestizos en el pueblo de San Francisco de Almoloyan, cuatro de pardos en Colima y una en la congregación de Tecalitlán…”[2], por lo tanto, tampoco existieron “compañías de milicias” en lo que hoy es Armería.

Siguiendo en este complicado laberinto de textos, crónicas y contextos, mi estimado amigo Miguel Ruelas Jaramillo en su maravilloso libro: “ARMERÍA, Pueblo joven que lucha por encontrar su propio destino”, nos comenta que siendo alumno de la primera escuela rural federal “Revolución” (1947) sus maestros le enseñaron que el origen del nombre nuestro pueblo, “...se remonta al siglo XIII, cuando el río Armería era caudaloso y en la margen derecha, los aborígenes armaban balsas de madera para cruzar el río...”; y continuando con su exposición nos relata: “...Luego, cuando por acá llegaron los misioneros españoles, al encontrarse con este puñado de seres humanos organizados y capaces, que tenían una destreza singular para armar sus balsas y navegar en las correntadas del río, al dar información a los superiores eclesiales, se expresaban que “a orillas del río estaba una Almería ” y estos jerarcas de los misioneros, a su vez los reportaron a los jefes militares conquistadores como una “Armería” de armas...”, y amplía sus comentarios: “...O sea; misioneros y militares, calificaron el nombre, conforme a su propio ángulo de vista y, a sus particulares intereses, el nombre de ese ancenstral y pequeño asentamiento humano nacería con esa dualidad, de místicos ALMEROS católicos y ARMEROS militares de la Conquista Española...” y concluye: “...por muchísimos años persistió esa , hasta que la Corona Española, les consintió mas beligerancia a los militares... luego estos descendientes de los criollos españoles... Dejaron de usar el vocablo para mencionar La ...” De lo anterior deduzco, que para los maestros del “filosofito” el origen del nombre de “Armería” tiene dos vertientes: de o de .  Analicémoslas:

Por lo que se refiere a la vertiente de “Armería” de “armeros”: no hay documentos históricos o vestigios, ni del siglo XIII o posterior a la conquista, que comprueben fehacientemente que en las márgenes del hoy Río Armería haya existido un grupo de “armeros de balsas”. Por lo que se refiere a la vertiente de: “Almería” de “almas”, con todo espeto, la considero un poco más fantasiosa que real.

Continuando con tema de los “armeros”, en una ocasión el Lic. Raúl Arias Luna me comentaba que uno de los lugareños le había expresado que nuestro pueblo tomo su nombre de los “...armeros del puente del ferrocarril...”, a lo cual le contesté que esa era una nueva mentirigilla, dado que la vía del ferrocarril, en su tramo de Armería a Manzanillo se había iniciado en 1881, en tanto que, desde 1687 ya se tienen noticias de la entonces ranchería de Armería.

En otra dirección, el Padre Salvador Murguía en un ensayo escrito sobre la Parroquia de Tecomán consigna: “…algunas personas afirman que se denomina Armería porque había una familia con ese nombre. Todas las casas eran de palapa o de sácate y no había Capilla. Cuando el Sr. Cura de Tecomán iba a celebrar la Santa Misa tenía que celebrarla en casa particular, que en algunas ocasiones fue la de Don Serapio Sánchez…”[3] (concluye la cita). Sobre esta vertiente, comento, que desde 1989 tengo comunicación con Don Alfonso Armería Mondragón, jubilado ferrocarrilero que actualmente radica en la ciudad de Aguascalientes, con quien estamos esclareciendo el origen del apellido “Armería” mediante un estudio del árbol genealógico de su familia; luego entonces, en esta dirección, no hemos encontrado documentos, que prueben alguna relación de sus ancestros u otras familias de apellido “Armería” con la entonces “ranchería” o “hacienda de Armería”.

Para concluir, la hipótesis con mayor sustento documental e histórico,  es la que nos presenta en su libro la Los pueblos del Valle de Tecománel Pbro. Roberto Urzúa Orozco, quién apoyándose en registros de los libros de la Parroquia de Santo Santiago de Tecomán, revela que en “…1687 se registraron 5 entierros del Rancho de Almería …”; consecuentemente, sostiene que el nombre de Armería proviene por “corrupción” de “Almería”.

Con el mismo tema, en su Trilogía Histórica de Tecomán”, el Pbro. Roberto Urzúa Orozco escribe: “…Armería, corrupción de Almería, ciudad capital de su homónima provincia española y verdadero origen del nombre del pueblo, que se había trasladado del margen del río a una legua más al sur desde el año de 1875 no llegó a tener una población autóctona ni constante, sino hasta principios de este siglo en que se estableció donde hoy se encuentra; pero se vino a consolidar cómo pueblo en el año de 1932 cuando por los maremotos del mes de junio los numerosos habitantes de esa región costera se concentraron en dicho lugar…”  (Concluye la cita).

Por lo tanto, con base en el sustento documental que nos ofrece el Pbro. Roberto Urzúa Orozco y hasta en tanto no se demuestre lo contrario, desde mi particular punto de vista, el nombre de nuestro pueblo, ciudad y municipio de  “Armería” se deriva de “Almería”.

* El autor es miembro de Asociación de Cronistas de Pueblos y Ciudades del Estado de Colima y de la Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas, A.C..




[1]REYES G., Juan Carlos.La Antigua Provincia de COLIMA. Siglos XVI al XVIII. Tomo II de la Historia General de Colima”. Coedición de la Universidad de Colima, Gobierno del Estado, Instituto Colimense de la Cultura y Coordinación Nacional de Descentralización. Páginas 204 y 205.

[2] REYES G., Juan Carlos. Obra citada.
[3] MUNGUÍA S, Salvador.INFORME SOBRE LA PARROQUIA DE TECOMÁN”, Documento que rescata el Pbro. Crescencio Brambila en su libro “EL OBISPADO DE COLIMA, Apuntes Históricos, Geográficos y Estadísticos. Colima 1964. Página 242  

RECORRIDO POR COMALA 1


Prof. Rubén Jaime Valencia Salazar
Cronista de Comala, Col.


1 Entrada a Comala


Bienvenidos a COMALA, uno de los pueblos más antiguos del Estado de Colima, que aún conserva, fresca y viviente, su estampa de los pueblos colimotes del pasado.

COMALA, espacio de México, que recibe a sus visitantes con la sonrisa a flor de labio de sus gentes.

LOCALIZACIÓN:

El Municipio se localiza al norte del Estado, su extensión es de tan sólo 254 kilómetros cuadrados. Su altitud va de los 600 hasta los 3,820 metros sobre el nivel del mar y la temperatura media anual ha sido de 24.7 grados centígrados, por lo que predomina un agradable clima cálido subhúmedo.

HISTORIA SOBRESALIENTE

Su nombre proviene de dos voces nahoas que significan “Lugar de comales” o “Lugar donde hay comales”
A este pueblo de origen prehispánico, por la cerámica encontrada, se le sitúa en el grupo “La Capacha” fechado alrededor de 1,450 años antes de Cristo, al igual que Suchitlán y Zacualpan, lugares éstos que constituyen el Municipio.
También las muestras de cerámica localizadas en este zona son testimonio del paso o estancia temporal de diferentes culturas durante la época clásica, desde los Otomíes, entre los años 250 a 750 después de Cristo, así como los Toltecas de origen Nahuatl y Chichimeca, Olmecas y hasta los Purépechas, al arribo de los españoles a esta región, en 1523. 
Es de este municipio de donde proviene la mayoría de la cerámica representativa del Estado de Colima.
En 1527 se le dio en encomienda, por Cédula Real, a Don Bartolomé López.
En 1815 aún se le seguía nombrando República de Indios y se establecía como Autoridad a un Gobernador indígena que se elegía cada año. Existiendo tierras comunales.
De acuerdo con la Constitución de la Monarquía Española, el domingo 17 de Septiembre de 1820, fue electo el primer Ayuntamiento encabezado por Don Cayetano Pizano y desde 1857 su Ayuntamiento se conforma de acuerdo a la Constitución Republicana.



El 6 de Abril de 1962, a iniciativa del pintor Alejandro Rangel Hidalgo, el Ayuntamiento acuerda que todas las fachadas de las fincas, en la Cabecera Municipal, fueran pintadas de color blanco, convirtiéndose en el “Primer Pueblo Blanco de América”



El 11 de Enero de 1971 se inicia la filmación de algunas escenas de la película “Los días del Amor” dirigida por Alberto Isaac.
Por Decreto Presidencial, en 1988, 51 manzanas de la población fueron declaradas  “Zona de Monumentos Históricos”, encontrando en esta área edificaciones construidas entre los Siglos XVI al XIX.
Por su historia, cerámica prehispánica, leyendas, tradiciones, costumbres, artesanías y hermosos paisajes naturales que atraen la atención de visitantes nacionales e internacionales, el 18 de Septiembre del 2002 fue elegido para ingresar al Programa Federal “Pueblos Mágicos de México”


Datos complementarios: (Censo año 2000)
Población total municipal: 19,384 habitantes
Cabecera Municipal: 8,274 Población

Jardín Principal



En 1972 recibió el nombre de “Jardín Benito Juárez” y entre otras de sus principales remodelaciones citaremos las siguientes:

En 1910 le fue instalado el kiosco, semejante al original del jardín Libertad de la Ciudad de Colima, adquirido en Alemania por intermediación del Sr. Arnoldo Vogel, propietario de la Hacienda de San Antonio.
En 1922, entre otros beneficios, le fueron plantadas algunas de las palmeras, que aún existen y  que fueron traídas de la huerta de la Hacienda de La Cañada y transportadas en una mula retinta nombrada “La Carreta
En 1932 se realizan reparaciones en el techo del kiosco a fin de que conservara su diseño original.
En 1948 se realiza el cambio de bancas metálicas y madera existentes por otras elaboradas con cemento y que fueron donadas por propietarios de establecimientos comerciales y algunos particulares.
En 1956 el techo del kiosco, tipo bóveda, es remplazado por uno de cemento, tipo plano, conservándose el resto de su estructura original. Sobre el piso de barro le fueron colocadas pequeñas losetas de cemento, conocidas como mosaico (pequeños cuadros gris y rojo).
En 1966 son suplidas las lámparas incandescentes tipo casero por  lámparas de luz mixta.
En 1971 se substituyen las lámparas anteriores por modernas lámparas de luz mercurial, tipo farola colonial, y se lleva a efecto la plantación de más de mil rosales, enmarcándose con figuras realizadas por minúsculas plantas llamadas oreja de ratón.
En 1982 sufre una total transformación, tipo “Rangeliano”, su kiosco es dotado de una nueva bóveda. Se retiran los rosales para plantar bugambilias y se colocan grandes fuentes de cantera para suplir sus originales.
En 1992 son suprimidas las bugambilias y se hace la plantación de ficus, lluvia de oro y variedad de árboles para propiciar sombra, no de ornato.
En 2003 se realizó una trasformación parcial, de acuerdo con proyectos del programa “Pueblo Mágico”.

En esta última remodelación se le dotó de una imagen, que por estudios efectuados, se consideró la más tradicional.

LA MORADA DE NUESTROS MUERTOS

Profr. Rubén Jaime Valencia Salazar




Los hallazgos de tumbas antiguas en las excavaciones que realizan los arqueólogos de manera científica y los “moneros” en plan de saqueo, nos hacen suponer que nuestros antepasados efectuaban los entierros de sus muertos en espacios indeterminados.
Documentos existentes nos refieren que fue hasta el Siglo XVI, con la llegada de los españoles y Frailes, cuando éstos fundan iglesias y hospitales iniciándose las sepulturas en los templos o en los espacios cercanos a ellos, dando preferencia a los propios españoles y posteriormente a indios ya convertidos a la religión, pero sin ningún registro de ellos.
En el año 1642, perteneciendo Comala a la Diócesis de Michoacán, el Obispo dio órdenes para que todos los fallecidos fueran sepultados en el predio ocupado por el Templo de San Miguel.
El libro más antiguo de registros de defunciones que existe en Comala es de aspecto religioso, comprendiendo del 14 de junio de 1832 al 30 de septiembre de 1848 y sus anotaciones son muy lacónica y no claras ni precisas, tales como: -en esta iglesia de Comala- o -en el cementerio de esta iglesia de Comala- -se dio eclesiástica sepultura del cadáver de un feligrés-, sin especificar nombre, edad, sexo ni causa del fallecimiento.
El 22 de Agosto de 1833 es sepultada en Colima la primera víctima del denominado -cólera grande- por lo que en Comala, ante esta gran tragedia, previendo dar sepultura sólo a las víctimas que pudiese originar este mal y evitar un mayor contagio al depositarlos en la iglesia o atrio de la misma, se solidarizan las autoridades eclesiásticas y civiles, las primeras encabezadas por el Padre Gregorio Mora y las segundas por el Noble Ayuntamiento, del que era su Alcalde Primero el señor José María Valencia, determinando un sitio para tal fin y que hasta la fecha se desconoce su ubicación, nombrándole -Campo Santo de San Juan Bautista- espacio en el que, entre el 24 de agosto y el 22 de octubre del mismo año, fueron sepultados 210 fallecidos.
En 1840 el mismo Padre Mora abanderó la idea de que la población, considerando su crecido número de habitantes, así como para evitar contaminación por continuar utilizándose el templo y el atrio del mismo para sepultar a sus muertos, debería de tener un -Campo Santo- de manera permanente y no sólo para casos de epidemias, debiendo ser amplio y funcional.
Las autoridades civiles, dirigidas por don Rafael Fuentes, también hicieron suya la inquietud y determinaron fuera utilizado para este fin un predio localizado al poniente del río San Juan que tenía su acceso por lo que hoy se le nombra calle Álvaro Obregón, fracción sur del actual, conocida como panteón viejo, terreno que fue limpiado, nivelado, circulado y en el que, según las costumbres religiosas, se construyó una capilla posa, llevándose a cabo su solemne bendición, por el Padre Mora, el 7 de julio de 1842, previa autorización concedida a éste por las autoridades eclesiásticas y con la misma denominación -Campo Santo de San Juan Bautista-
En 1930 el Cabildo Presidido por el señor Leonardo Fuentes Carrillo determinó su ampliación y nuevo acceso por el lado norte, cerrada de lo que hoy son las calles Progreso y 15 de Mayo, siendo el cadáver de la señora Regina Bravo de Valencia, el 22 de Mayo del mismo año, el que se introdujo por el antiguo acceso y al día siguiente los despojos del mismo Fuentes Carrillo, Presidente Municipal, fueron introducidos por la entrada al lado norte que él mismo promovió.
Ante la falta de espacios para nuevas sepulturas el Ayuntamiento 1980-82, encabezado por la Educ. Rosa Ramona Ortega Salazar, adquirió un predio al norte de la población deseando fuera el nuevo cementerio, sólo se inhumó el cuerpo del señor José Hernández Meza (a) “el pomo” quien, transcurrido el tiempo, fue trasladado a las nuevas instalaciones, ya que fue considerado inapropiado el tipo de terreno.
El Ayuntamiento Presidido por el señor Jorge Salazar Rodríguez, en 1984, adquirió del señor Rodolfo Rocha Contreras la fracción colindante al oriente de las existentes originalmente, procediendo a su fraccionamiento y abriendo nuevos accesos por las calles Corregidora y Progreso.

martes, 17 de mayo de 2011

Primera Reunión Ordinaria


(Período 2011-2014)
Abril 2 de 2011

En el Balneario “El Paraíso” del Municipio de Armería, posterior a la visita realizada al Presidente Municipal de Armería C. Ernesto Márquez Guerrero y el breve recorrido realizado por el centro histórico de la ciudad de Armería, Estado de Colima, siendo las 14:30 (catorce horas con treinta minutos) del sábado 2 (dos) de abril de 2011 (dos mil once), previa convocatoria, que se anexa a la presente, registraron su asistencia 10 (diez) de los 18 (dieciocho) socios activos y permanentes de la Asociación de Cronistas de Pueblos y Ciudades del Estado de Colima, para celebrar su Primera Reunión Ordinaria del período 2011 – 2014, misma que se desarrollo con el siguiente orden del día:

1.     Registro de asistencia y  comprobación del quórum;
2.     Instalación de la Reunión;
3.     Propuesta del Orden del Día y aprobación en su caso;
4.     Lectura y aprobación en su caso de actas de las dos Asambleas anteriores;
5.     Lectura de correspondencia recibida;
6.     Propuesta de Plan de Trabajo;
7.     Asuntos Generales; y
8.     Clausura.

En cumplimiento del primer punto del orden del día registraron su asistencia José Abelardo Ahumada González (Colima), Miguel Chávez Michel (Armería), Rubén Jaime Valencia Salazar (Comala), Roberto George Gallardo (Comala), Antonio Magaña Tejeda (Cuauhtémoc), José Manuel Mariscal Olivares (Ixtlahuacán), Humberto Muñíz Mercado (Manzanillo) Teófilo Jesús Cervantes Pizano (Tecomán), José Salazar Aviña (Tecomán) Salvador Olvera Cruz (Villa de Álvarez), Juan Delgado Barreda (Villa de Álvarez), Justificaron su inasistencia los compañeros Noé Guerra Pimentel (Armería), Horacio Archundia Guevara (Manzanillo) y Rafael Tortajada Rodríguez (Congreso del Estado).

Comprobado el quórum la reunión fue legalmente instalada por el Presidente Abelardo Ahumada González, a las 14:30 (catorce horas con treinta minutos) del día de su fecha.

Acto seguido se aprobó el orden del día.

En desahogo del cuarto punto, previa dispensa de su lectura, se aprobaron por unanimidad las actas de las Asambleas Ordinarias de fechas 12 (doce) de febrero y 05 (cinco) de marzo del año en curso, referentes, la primera a la elección del Consejo Directivo 2011 -  2014 y, la segunda, a la toma de protesta del Consejo Directivo en Comento.

En el punto relativo a la lectura de correspondencia de dio cuenta al pleno de las Convocatorias al XXXIV Congreso de la Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas, A.C. a verificarse del 28 al 30 de Julio de 2011 en la ciudad de Durango, Dgo., y XIX Congreso Nacional de la Crónica. Texcoco 2011, a verificarse en esa ciudad los días 2, 4 y 5 de junio del año en curso.

En descargo del sexto punto del orden del día, el Presidente Abelardo Ahumada González procedió a la lectura de su propuesta de “Plan de Trabajo” que se resume en 14 (catorce) propuestas que se enlistan:

1.     Que nuestras reuniones o asambleas ordinarias se verifiquen, mes a mes, en forma rotativa y por orden alfabético, de tal manera que no las centralicemos y que cada uno de nosotros, en su oportunidad, se pueda convertir en anfitrión del resto cuando menos una vez al año.

2.     Que previo a esas mismas reuniones, el cronista anfitrión le ofrezca al resto en breve recorrido, por algún espacio clave o significativo de su propia municipalidad, en el que explique lo que allí ocurrió y aquello que le da un valor histórico local al sitio de que se trate.

3.     (Rescatando una idea que hace dos años quedó en el aire) que cada uno de nosotros redacte su propia lista de efemérides municipales, con la mira de integrarlas todas en una nueva lista, evidentemente mayor, de efemérides estatales, con la idea de publicarlas al final del año 2011, o a principios de 2012.

4.     Que cada uno de nosotros, también, desde sus tareas cotidianas, se disponga a colaborar con los demás, tanto para difundir lo propio de su municipio, como para admitir que otros lo hagan en el suyo.

5.     Que nos dispongamos a participar todos o en la publicación de una revista trimestral temática, cuya edición se negociará en primer término con la Secretaría de Cultura, y cuyo financiamiento, sería tanto estatal como municipal, comprometiéndose la directiva a visitar todos los alcaldes con el propósito de que nos aporten $ 2,000.oo trimestrales (o sea $ 666.66 mensuales) para gastos de edición, de manera que no sea gravoso para ninguna alcaldía, al hacer colectivo el gasto. Y como primeros temas, propuso:

·      Bellezas y peculiaridades geográficas de los 10 municipios de Colima, que desde luego habrá de contener una descripción pormenorizada de las principales características orográficas (y fotografías) de cada uno de ellos; el mapa más actualizado de sus respectivos territorios; un plano de c/u de las cabeceras municipales (que deberá ser simplificado en el caso de las ciudades, y más al detalle en el que de los que aun sean pueblos), procurando que su redacción y manejo sean accesibles para la mayoría de los lectores y preferentemente para los estudiantes del nivel básico y secundario.

·      Los más remotos ayeres de los 10 municipios de Colima. Que Sería, por supuesto, un resumen micro-histórico municipal, destacando la época prehispánica (con datos muy actuales que al respecto han venido aportando los arqueólogos del INAH) y la época virreinal, hasta el punto en que cada demarcación se convirtió en municipio).

·      Cuentos, leyendas y tradiciones de los 10 municipios de Colima.

·      Personajes destacados y/o pintorescos de los 10 municipios de Colima.

6.     Que con esos mismos, o simples similares contenidos, enriquezcamos entre todos el programa semanal de radio que nuestra asociación tiene en 98.1 Conexión FM, de tal manera también que no dejemos solo a su conductor (Juan Delgado Barreda) y que, previa organización y disposición voluntarias, nos vayamos turnando para difundir ente el auditorio los datos y acontecimientos más relevantes del ayer y del hoy de nuestros municipios.

7.     Que nuestro programa de radio asuma en esquema propio de presentación que resulte más atractivo para los radioescuchas, dividiéndolo por ejemplo en segmentos: uno en el que se refieran las efemérides locales de la semana, en lo general; otro en el que se presente algún entrevistado que de preferencia no sea funcionario y que participe en actividades culturales más afines a la nuestra (maestros de danza, pintores, escritores, cuenteros, compositores, reporteros, artesanos, etc.) y otro en el que el cronista invitado hable de las cosas de su municipio.

8.     Que busquemos el modo de revitalizar una antigua página de internet que propuso en su momento Noé Guerra Pimentel, y que le demos vigencia y actualidad, para difundir nuestros productos culturales.

9.     Que busquemos establecer un vínculo de amistad y conocimientos con los colegas cronistas de los municipios circundantes de Jalisco y Michoacán, mismo que ya inició con los de Sayula, Cihuatlán, El Grullo, El Limón, Tuxpan y Zapotlán el Grande.

10.  Que organicemos un Congreso Regional Anual de Cronistas de Colima, Sur de Jalisco y Occidente de Michoacán, para comentar, revisar y difundir asuntos de orden regional, y que atendamos las invitaciones que asimismo nos pudieran ellos hacer (como una que nos han planteado para el próximo 26 de noviembre).

11.  Que organicemos y convoquemos a la realización del Primer Congreso Regional Anual, a finales de septiembre próximo, con sede en el Centro Cultural de Cuauhtémoc, Col., y con subsede Colima, que tenga como tópico general uno que podríamos denominar Historias compartidas sobre el Camino Real de Colima y sus ramales, que trataríamos de publicar después con el patrocinio también de todas las alcaldías involucradas, y de difundir masivamente a través de nuestra página o blog de internet.

12.  Que mantengamos comunicación y desarrollemos actividades conjuntas con organizaciones afines o similares tanto en lo local, como en lo regional y lo nacional.

13.  Que establezcamos contacto y comunicación con asociaciones de paisanos nuestros en Guadalajara, el Distrito Federal, los Ángeles, Ca. y Las Vegas, Nevada, entre otras.

14.  Que revisemos periódicamente los avances de nuestro plan y le hagamos las correcciones y adiciones que sean necesarias sobre la marcha, de tal modo que sea un plan dinámico y perfectible.

Previos comentarios de los consocios Roberto George Gallardo, Salvador Olvera Cruz, José Manuel Mariscal Olivares, José Salazar Aviña y  Humberto Muñíz Mercado el Plan de Trabajo, por unanimidad, fue aprobado en lo general y en lo particular.

En asuntos generales, a propuesta de Humberto Muñíz Mercado se aprobó llevar mes a mes un seguimiento y evaluación tanto del Plan de Trabajo Sobre como de los acuerdos aprobados en cada una de las reuniones. Con el beneplácito de los asociados presentes el Presidente designó al compañero José Salazar Aviña responsable de la página de internet quedando ambos de ponerse en contacto con Noé Guerra Pimentel para que proporcione la contraseña de acceso.

Finalmente el compañero José Manuel Mariscal Olivares además de invitar a todos los presentes al “recibimiento” de la Feria del Melón de Ixtlahuacán comentó que el 30 de abril, a nivel nacional es el día del Cronista y que además propone se integre al Plan de Trabajo la realización de una mesa redonda en cada uno de los municipios alusiva a una efeméride importante y con la participación de todos los compañeros cronistas.

Antes de proceder a degustar sabrosos mariscos y no habiendo más asuntos que tratar se dio por concluida la reunión a las 15:30 (quince horas con treinta minutos) del día de su fecha, firmando en ella el Presidente, Secretario y Tesorero. 


Abelardo Ahumada González
Presidente


Miguel Chávez Michel
Secretario General
Rubén Jaime Valencia Salazar
Tesorero

                                    

ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA


(Toma de protesta Consejo Directivo 2011-2014)

En el Salón “General Manuel Álvarez”, ubicado en el interior de la Presidencia Municipal de Colima, Estado de Colima, siendo las 12:00 (doce) horas del sábado 05 (cinco) de marzo de 2011 (dos mil once), previa convocatoria, que se anexa a la presente, registraron su asistencia 15 (quince) de los 18 (dieciocho) socios activos y permanentes de la Asociación de Cronistas de Pueblos y Ciudades del Estado de Colima, para celebrar su sesión ordinaria para la toma de protesta estatutaria del Consejo Directivo electo para el período 2011 – 2014, misma que se desarrollo con el siguiente orden del día.

1.     Registro de asistencia y  comprobación del quórum;
2.     Instalación de la Asamblea;
3.     Palabras del Profr. Roberto George Gallardo
       Presidente saliente del Consejo Directivo;
4.     Entrega de Constancias de acreditación de nuevos asociados;
5.     Toma de Protesta al Consejo Directivo 2011 – 2014;
6.     Mensaje del Profr. Abelardo Ahumada González
       Presidente del Consejo Directivo 2011 – 2014;
7.     Entrega de reconocimiento; y
8.     Clausura.

Con la representación del Lic. Mario Anguiano Moreno, Gobernador del estado asistió el Licenciado Rubén Pérez Anguiano, Secretario de Cultura del Gobierno del Estado. El Profesor Oscar Luis Verduzco Moreno, Secretario del Ayuntamiento de Colima representó al Licenciado Ignacio Peralta Sánchez, Presidente Municipal de Colima. También nos acompañó el secretario de Educación del Gobierno del Estado Profesor Federico Rangel Lozano.

En cumplimiento del primer punto del orden del día registraron su asistencia Noé Guerra Pimentel (Armería), Miguel Chávez Michel (Armería), José Abelardo Ahumada González (Colima), Rubén Jaime Valencia Salazar (Comala), Rubén Velásquez Santana (Comala); Roberto George Gallardo (Coquimatlán), Antonio Magaña Tejeda (Cuauhtémoc), Arturo Navarro Iñiguez (Quesería), Manuel Mariscal Olivares (Ixtlahuacán), Héctor Manuel Mancilla Figueroa (Minatitlán), Teófilo Jesús Cervantes Pizano (Tecomán), Salvador Olvera Cruz (Villa de Álvarez), Juan Delgado Barreda (Villa de Álvarez), Rafael Tortajada Rodríguez (Congreso del Estado)y Rogelio Pizano Sandoval (Universidad de Colima). Justificaron su inasistencia los compañeros José Salazar Aviña (Tecomán) y Horacio Archundia Guevara (Manzanillo).

Comprobado el quórum la asamblea fue legalmente instalada por el Presidente Roberto George Gallardo, a las 12:30 (doce horas con treinta minutos) del día de su fecha.



En desahogo del tercer punto del Orden del día, el Presidente Roberto George Gallardo procedió a informar de las actividades realizadas y coordinadas durante el período 2008 – 2011, concluyendo su intervención agradeciendo a los compañeros cronistas la confianza depositada en su persona para coordinar las actividades de nuestro colectivo.

Acto seguido, el Presidente Roberto George Gallardo hizo entrega de las constancias que los acreditan como nuevos asociados a los compañeros Rubén Jaime Valencia Salazar (Comala), Salvador Olvera Cruz (Villa de Álvarez) y Teófilo Jesús Cervantes Pizano (Tecomán).

En descargo del quinto punto del Orden del día, el Lic. Rubén Pérez Anguiano, Secretario de Cultura del Gobierno del Estado, con la representación del Sr. Gobernador, procedió a tomar la protesta estatutaria a los integrantes del Consejo Directivo electo para el período 2011-2014 en los siguientes términos: “¿Protestan ustedes, cumplir y hacer cumplir los Estatutos que rigen la vida interna de la Asociación de Cronistas de Pueblos y Ciudades del Estado de Colima, Asociación Civil, desempeñando con patriotismo, lealtad y fraternal armonía, los cargos para los que han sido electos?, a lo que los interpelados contestaron: ¡Sí protesto!. A lo anterior el Secretario de Cultura concluyó su intervención con las siguientes palabras: “Si así lo hicieren, que la sociedad y sus compañeros se los premien, y si no, que se los demanden..”.

El Consejo Directivo que rindió la protesta estatutaria en comento quedó integrado en la siguiente forma:

Presidente:               Abelardo Ahumada González (Colima)
Secretario:                Miguel Chávez Michel (Armería)
Tesorero:                   Rubén Jaime Valencia Salazar (Comala)
Primer Vocal:           Horacio Archundia Guevara (Manzanillo)
Segundo Vocal:      Salvador Olvera Cruz (Villa de Álvarez)
Tercer vocal:             Héctor Manuel Mancilla Figueroa (Minatitlán)

Comisión de Honor y Justicia:

Presidente:               Roberto George Gallardo (Ex Presidente 2008-2011)
Secretario:                Noé Guerra Pimentel (Ex Presidente 2001-2006)
Vocal:                         Juan Delgado Barreda (Ex Presidente 1996-2001).

A continuación el nuevo Presidente Abelardo Ahumada González, después de saludar a todos los presentes,  pronunció las siguientes palabras:

“…El tiempo es un factor inherente a la dinámica universal  enmarcado en la dualidad del espacio-tiempo, que se caracteriza por ser inacabable, y por ocurrir encima o al margen de cuantas conciencias hubiere para detectarlo, primero, y para medirlo, después.

Pero la noción del tiempo, que para nosotros podría parecer una noción clara y sencilla, ni es simple, ni es clara, ni es fácil de explicar o de definir porque ¿qué es en realidad el tiempo?

Muchos de los más grandes filósofos se han devanado los sesos ante esta pregunta y se suelen quedar con la idea de que el tiempo es la duración de los procesos, pero ¿es eso el tiempo?

No, definitivamente no, porque la duración de algo sólo puede ser vista, percibida y aún medida por una conciencia, y sólo, también, durante períodos relativamente cortos. En tanto que  el tiempo, si verdaderamente pudiera ser descrito, ocurre, como dije, independientemente de que alguien lo perciba o no, y necesariamente involucra o abarca, no la duración de un solo proceso (o de una serie de procesos), sino al transcurrir del todo. De ese TODO que no es, en definitiva, este mundo diminuto  en el que habitamos, sino el Universo del que hasta las más grandes galaxias son una pequeña parte.

El calendario y las unidades de medición.

Pese al difícil problema que implica, pues, la definición del tiempo, o abrumados tal vez por eso mismo, nuestros ancestros decidieron atenerse a lo que veían; simplificaron las cosas; se quedaron con la idea de que “el tiempo es la duración” y, para entenderse, fueron estableciendo acuerdos mediante los que pretendían medir, cada uno en sus circunstancias, la duración de sus procesos, tomando al día y a la noche como una primera referencia, o como una primera unidad de medición; hasta que lograron forjar sus calendarios.

Para un mejor y posterior entendimiento, el día fue subdividido en unidades menores para formar lo que hoy son las horas, los minutos, los segundos y los nanosegundos, o reunido “en manojos de días”, como decían los aztecas, para formar lo que hoy son las semanas, los meses, los años y los siglos. Todo eso fijándose muy claramente en ciertos eventos que ante sus ojos se repetían: como el periodo de luz y de oscuridad; el movimiento aparente del Sol; el ciclo lunar; la posición de los astros en la esfera celeste; el repliegue o llegada de las lluvias; los días de la floración en ciertas plantas regionales o la reaparición de algunas enfermedades que no siempre se hacían presentes.

De tal modo que si hoy hablamos del tiempo, y tenemos a nuestra disposición  instrumentos precisos con los que pretendemos medirlo; todo ello se debe a que muchísimo antes que nosotros hubo miles de hombres que observaron todo lo que ocurría en su derredor y comenzaron a tomar conciencia del acontecer, de que había eventos que iniciaban y terminaban en lapsos diferentes, y a eso le llamaron la duración.

Con el transcurrir de períodos de luz y de sombra, o de temporadas alternas de fríos y calores, lograron organizar una relación más plena con su entorno, a saber por ejemplo cuándo debían emigrar, iniciar una cacería o trabajar en la recolecta de ciertas semillas y, comenzaron a registrar también, por lo pronto nada más en sus memorias, lo más importante de lo que iban sabiendo, para transmitirlo por tradición oral a sus descendientes. Habiendo sido ellos, los más memoriosos, los primeros sabios e incluso cronistas de que se tienen antecedentes.

Pero como muchos de aquellos hombres notaron después que se memoria les fallaba y que sus conocimientos corrían el riesgo de perderse para siempre, buscaron el modo de hacer perdurar sus observaciones y, poco a poco, valiéndose de puntas de flecha, de piedras afiladas o de simples carbones o piedras de cal que se fueron encontrando, comenzaron a dibujar en sus pieles, en sus instrumentos, en las piedras que les servían como protección o en las paredes de las cavernas que les servían de morada, e  inventaron así, acaso sin proponérselo, la escritura pictográfica, base verdadera de la escritura actual. Y comenzaron, por ende, a aparecer los primeros pintores-cronistas.

El mural del Maestro Portillo

El arte rupestre evolucionó después hacia los colores y los tintes, y a trazar cada vez más definidas y estilizadas formas, hasta tomar el dibujo y la escritura dos derroteros distintos. Pero ni los pintores ni los dibujantes han dejado nunca de narrar historias con sus trazos, ni los diferentes tipos de escribas o cronistas a dibujar o pintar también mediante retratos hablados y descripciones.

Y yo escogí comentar todo esto ante ustedes en este auditorio municipal, porque aquí está este precioso mural, pintado por nuestro finísimo amigo, el maestro Gabriel Portillo del Toro, hace más de una década, que es una prueba palpable de todo lo que les he dicho. Una completa síntesis visual de lo que les acabo de referir:

Si ustedes lo observan notarán que, exceptuando la firma del autor y el año en que fue pintado, en el mural no hay ninguna otra palabra escrita, pero hay muchas historias que se pueden deducir de los paisajes y de los personajes que muestra. Relatos completos, enteros y significativos que casi todos los espectadores podrán fácilmente entender con una sola mirada, y con muchísimo más razón y profundidad aquellos que tienen o conocen las claves para interpretarlo. Miremos por qué:

En el centro, dominando la esfera celeste y marcando con su reloj de arena el pulso del mundo, está el poderoso Cronos, el dios griego representando al tiempo, y estableciendo los lapsos inevitables del vivir y el morir evidenciados por la rosa y la calavera.

A partir de ese mensaje central (y con connotaciones de índole universal que aluden a Grecia: “la gran maestra de la humanidad”) el maestro Portillo nos habla del devenir propio de nuestro terruño, perfectamente señalado por los volcanes en el ángulo superior izquierdo, y por la forma de una mujer morena de turgentes formas que representa a nuestra naturaleza pródiga ofreciéndonos una mazorca como fruto de su amor.

Poniendo un pie en ella, para resaltar su origen de hombre nativo, aparece un indio colimeca  mostrando a uno de los conquistadores hispanos la belleza y la prodigalidad de esta tierra, ante un Gonzalo de Sandoval sedente, pero portando todavía una armadura, como para indicar su disposición a pactar la paz y terminar el enfrentamiento, que se trasluce en las armas depuestas de los dos contendientes.

En la parte que para nosotros queda a la derecha del mural, pero a la izquierda del dios, nos encontramos con que el pintor-narrador nos está hablando de un más fructífero periodo de paz y de trabajo, ejemplificado mediante el matrimonio católico de un español y una india, junto a la figura también sedente del capitán Francisco Cortés, portando un bastón de mando pero investido ya con un ropaje civil; aunque sin soslayar el papel dominante del español y del criollo, manifiestos en el avasallamiento del indio labriego, su proveedor forzado, que igualmente, al obedecer los mandatos de sus nuevos e inevitables amos, enriqueció sus procesos labrantíos para generar la agricultura mestiza.

Y repito que quise estar esta tarde aquí, no sólo porque a las autoridades municipales de Colima se les ocurrió darme, hace ya casi 10 años (el 20 de marzo de 2001), la muy honrosa y grata responsabilidad de registrar la historia de nuestro pueblo, sino porque este mural que vemos nos dice cómo han de hacerse las cosas, pintándolas nosotros con letras, describiéndolas con palabras, coloreándolas con adjetivos, enriqueciéndolas con fechas y acotaciones.

Entiendo que desde que el hombre tomó conciencia de ser un ser que sabe (un homo sapiens), comenzó a experimentar en su interior el casi inexplicable afán de no sólo buscar y tratar de dar explicaciones de todo cuanto acontece, sino de dejar asimismo un registro de cuanto ha hecho y podido asimilar en esos afanes, convirtiéndose cada uno en cronista de su propia vida, y en el narrador de su propia historia.

Entiendo asimismo que aunque todo eso no pasará de ser, a la postre, como lo advirtió el autor del Eclesiastés, en Israel, o como lo pensó Netzahualcóyotl, en Texcoco, más que un vano afán, porque hemos de morir, una gran parte de ese quehacer tiene también su sustento, y se explica por la pretensión que tenemos todos de trascender un poco más allá de nosotros , dejando un rastro de lo que fuimos como individuos y de la sociedad que nos vio nacer y desarrollarnos. Siendo este el rasgo el que, siendo percibido por los demás como muy acentuado en unos, les posibilitó el ser escogidos por sus congéneres para darles la muy honrosa comisión de registrar, como dije, al menos una parte del acontecer, al menos una parte de las acciones de quienes viven o vivieron en un ámbito equis. Un ámbito como podría ser el nuestro, de carácter municipal.

Pero como el acontecer es tan vasto, las limitaciones individuales son tantas y el trabajo del cronista suele ser muy solitario, los cronistas que nos antecedieron sintieron la necesidad de agruparse y, un buen día de 1997 constituyeron la Asociación de Cronistas de Pueblos y Ciudades del Estado de Colima, para “comunicarse experiencias e intercambiar conocimientos; para luchar por la difusión y la promoción de la investigación histórica; por la conservación de las fuentes, los documentos y los fondos bibliográficos, y para asesorar, cuando se les requiriera, a las autoridades competentes en la conservación del patrimonio cultural”. Como se afirma en los Estatutos de la ACPCEC.

Hoy, a poco más de 14 años de su fundación, mis compañeros me han dado la responsabilidad de presidirla y de encausar los trabajos de todos en beneficio de la sociedad colimota. Les agradezco infinito la encomienda que me han dado, y me comprometo ante todos ustedes, testigos de calidad, a realizar mi mejor esfuerzo para que la asociación cumpla con sus propósitos definidos y registre y publique los rasgos más importantes de nuestro acontecer local. No sin antes agradecer también a nuestro presidente municipal, Lic. Ignacio Peralta Sánchez, primero la ratificación que me dio para continuar desempeñando aquí esta tarea, y segundo por recibirnos hoy en plan de anfitrión. Y no sin antes agradecer, también, la presencia tan grata y tan solidaria de todos los paisanos y amigos que, siendo sábado, día de relax, decidieron dejar su descanso para venir esta tarde a acompañarnos…”

Para cumplimentar el séptimo punto del Orden del Día, a solicitud del Presidente Abelardo Ahumada González el Secretario General Miguel Chávez Michel procedió a dar lectura a un reconocimiento que a la letra dice: “Por acuerdo unánime, los Cronistas Asociados del Estado de Colima otorgan el presente Reconocimiento al Cronista y Consocio Roberto George Gallardo, por sus aportaciones y destacada labor como Presidente de la Asociación de Cronistas de Pueblos y Ciudades del Estado De Colima, A.C., durante el período 2008 – 2011 Dado en la ciudad de Colima, Col. A los 5 días del mes de marzo de 2011. Respetuosamente, Abelardo Ahumada González, Presidente. Miguel Chávez Michel, Secretario. Rubén Jaime Valencia Salazar, Tesorero.

Siendo las 14:00 (catorce) horas del día de su fecha, a petición del Presidente Abelardo Ahumada González, el Profesor Oscar Luis Verduzco Moreno, Secretario del Ayuntamiento de Colima y representante del Sr. Presidente Municipal procedió a clausurar los trabajos de la Asamblea General Ordinaria.

Firman para constancia los Presidentes y Secretario Generales entrantes y salientes.




Roberto George Gallardo
Presidente Saliente
Abelardo Ahumada González
Presidente Entrante



Rafael Tortajada Rodríguez
Secretario Saliente
Miguel Chávez Michel
Secretario Entrante

                                    

CONFERENCIA DE ABELARDO AHUMADA EN EL ARCHIVO DE COLIMA

CRÓNICA EN IMÁGENES José SALAZAR AVIÑA